
Al hablar de adolescentes es hablar de cambios, no solo en ellos si no en todas nuestras vidas. En la actualidad se esta evidenciando un problema social el cual el suicidio resulta muy frecuente como una medida de solución a muchos de sus problemas; pero en realidad viene a ser una confusión en tan complicado desarrollo.
Últimamente a todo esto se suma la agresión que podemos ver en los hogares y en los medios de comunicación como algo muy normal. Lo peculiar en este problema es cuando la agresión se revierte hacia ellos mismos con la autodestrucción de su propia existencia, debiéndose a la desorientación, despreocupación y desinterés por parte de los padres por los problemas que estén aquejando en esta edad a sus hijos.
Los adolescentes experimentan fuertes sentimientos de estrés, confusión, dudas sobre sí mismos, presión para lograr éxito, inquietudes y otros miedos mientras van creciendo.
Para algunos adolescentes, el divorcio, la formación de una nueva familia con padrastros y hermanastros, o las mudanzas a otras nuevas comunidades pueden perturbarlos e intensificarles las dudas acerca de sí mismos. En algunos casos, el suicidio aparenta ser una "solución."
Los adolescentes que intentan el suicidio o se suicidarán se caracterizan por tener diversos factores de riesgo para esta conducta, entre los que se encuentran:
Factores culturales y sociodemográficos
· Esfuerzos constantes por lograr adaptarse a la nueva cultura.
· Sentimientos de pérdida y pena, motivados por los recuerdos de los amigos, familiares, la profesión, las posesiones y cuanto se ha dejado atrás.
· Sentimientos de ser rechazado por los miembros de la nueva cultura.
· Confusión en el rol, las expectativas, los valores y la identidad ante la nueva cultura.
· Sorpresa, angustia, disgusto e indignación ante las diferencias culturales a las que debe adaptarse.
· Sentimientos de no ser capaz de adaptarse a la nueva cultura.
Entre las razones que pueden contribuir al suicidio de los adolescentes de estos grupos poblacionales se encuentran extrañar la tierra natal y sus costumbres, problemas con la pareja, infelicidad, baja autoestima, carencia de amigos o familiares, el aislamiento social y la falta de comunicación por las barreras que impone el idioma en caso que el país difiera del natal.
Situación familiar y eventos vitales adversos:
La situación de la familia del adolescente suicida garantiza su infelicidad e impide su crecimiento emocional, pues son comunes:
· Consumo excesivo de alcohol, abuso de sustancias y otras conductas disóciales en algunos de sus miembros.
· Antecedentes familiares de suicidio o intentos de suicidio y permisividad o aceptación de esta conducta como forma de afrontamiento.
· Violencia familiar entre sus miembros, incluyendo el abuso físico y sexual.
· Pobre comunicación entre los integrantes de la familia.
· Frecuentes riñas, querellas y otras manifestaciones de agresividad en las que se involucran los miembros de la familia, convirtiéndose en generadores de tensión y agresividad.
· Separación de los progenitores por muerte, separación o divorcio.
· Frecuentes cambios de domicilio a diferentes áreas.
· Rigidez familiar, con dificultades para intercambiar criterios con las generaciones más jóvenes.
· Dificultades para demostrar afectos en forma de caricias, besos, abrazos y otras manifestaciones de ternura.
· Autoritarismo o pérdida de la autoridad entre los progenitores.
· Incapacidad de los progenitores para escuchar las inquietudes del adolescente y desconocimiento de las necesidades biopsicosociales.
· Llamadas de atención al adolescente que generalmente adquieren un carácter humillante.
· Si los padres están divorciados pero conviven en el mismo domicilio, el adolescente es utilizado como punta de lanza de uno de ellos contra el otro y se le trata de crear una imagen desfavorable del progenitor en contra de quien se ha realizado la alianza.
· Incapacidad para abordar los temas relacionados con la sexualidad del adolescente, la selección vocacional y las necesidades de independencia.
Señales de aviso de sentimientos, pensamientos o comportamientos suicidas:
Cambios en los hábitos de dormir y de comer.
Retraimiento de sus amigos, de su familia o de sus actividades habituales.
Actuaciones violentas, comportamiento rebelde o el escaparse de la casa.
Uso de drogas o del alcohol.
Abandono poco usual en su apariencia personal.
Cambios pronunciados en su personalidad.
Aburrimiento persistente, dificultad para concentrarse, o deterioro en la calidad de su trabajo escolar.
Quejas frecuentes de dolores físicos tales como los dolores de cabeza, de estómago y fatiga, que están por lo general asociados con el estado emocional del joven.
Pérdida de interés en sus pasatiempos y otras distracciones.
Poca tolerancia de los elogios o los premios.
Siempre se deben tener en cuenta muy seriamente los sentimientos, pensamientos, comportamientos o planes de suicidio. Todo niño o adolescente que exprese ideas de suicidio debe ser sometido a una evaluación inmediatamente.
Ante muchas situaciones, tenemos que tener en cuenta muchas de las características antes mencionadas y evaluar que es lo que esta ocurriendo en nuestros hogares, esencialmente con quienes son parte fundamental de él. Nuestros adolescentes buscan informar mucho con sus conductas y hay que tenerlos en cuenta.
Estas características nos sirven para identificar que puede estar ocurriendo con nuestros hijos; pero no son las únicas para poder dar un diagnostico definitivo de un adolescente con un intento suicida; por tal motivo se recomienda acudir a un profesional especializado (psicólogo) y tener una opinión mas clara de lo que puede estar sucediendo y encontrar una explicación a dicha situación.

1 comment:
... Y yo creo ke el sucidio es una libre decisión de una persona, si se le puede ayudar a superar su problema , bien, pero sino algien desea eliminarse también tiene todo el derecho a hecerlo porke es su vida y su cuerpo.
Cada ser humano es libre...
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